Me sumo a NaNoWriMo 2019 (Consejos y recomendaciones)

NanoWrimo es el evento anual de escritura creativa para muchos escritores, y está demostrado que cada año va ganando más y más adeptos. Yo soy uno de ellos. Y, sinceramente, tengo muchas ganas de comenzar, a pesar de que sigo pensando que es una locura, pero qué quieres que te diga, este tipo de locuras me ponen mucho.

Se trata de escribir una novela de 50.000 palabras, a lo bruto, sin repasar y sin detenerse a corregir el texto. Nanowrimo consiste en producir un texto que más adelante se usará para pulir o para desechar por completo. Es decir, en ponerse a prueba uno mismo y superarse, por supuesto. Para ello, la plataforma te va obsequiando con una serie de medallas según avanza tu proyecto, para animarte a continuar y lograr el mínimo establecido. Si luego resulta que has escrito más de 80.000 palabras es para hacerte la ola.

En las redes sociales, leo con frecuencia a muchos escritores que afirman haber escrito una buena suma de palabras en un par de horas. Otros, en cambio y entre ellos estoy yo, no consiguen escribir más que un párrafo. Así que todo es cuestión de práctica y mucha perseverancia.

Hace muchos años, empecé a trabajar en un huerto de rosas. Nunca antes había visto tantas rosas juntas. Aquel trabajo consistía en quitar las malas hierbas que crecían y para aprender, el jefe se puso al otro lado de la vía. Me dijo que así trabajaríamos más rápido y para cuando ya llevaba tres rosales limpios, él ya llevaba una treintena. Como digo, es cuestión de mucha práctica. Y en la escritura sucede igual.
No creo que a estas alturas te haya contado ninguna novedad.

Sin embargo, y dadas mis circunstancias personales, que puedes leer en este artículo, necesito realizar este reto aunque al final no logre alcanzar la meta. No es una carrera, es un ejercicio de superación y si te quedas atrás, nadie te va a juzgar ni nada parecido.

El secreto está en establecer una rutina, en conseguir podar treinta rosales en menos tiempo, en descubrir que tú también eres capaz de escribir más y más rápido.
Pero claro, hay que entrenar antes de iniciar y así te lo aconsejan en la web.

También ayuda mucho juntarse con otros participantes. Hoy en día proliferan numerosos grupos en Telegram, Whatsapp, Hangouts, etcétera. En todos ellos la máxima es el apoyo mutuo y brindarse trucos y consejos muy valiosos.
Yo estoy en dos grupos con escritores de todas las tallas, algunos con más experiencia que otros, pero todos quieren sentir el apoyo en momentos de bajón. En la unidad está la fuerza, y creedme que la fuerza en muy necesaria para todo el mes de noviembre.

Dicho esto, he vuelto a reunir a un buen puñado de escritores para conocer de primera mano cuales son sus impresiones antes de comenzar, así como saber qué expectativas tienen y también aprender de aquellos escritores que lograron superar anteriores Nanowrimos.

 

Me sumo a NanoWrimo 2019

Nanowrimo David Orell

Elena

Este año es la primera vez que me animo a participar en el NaNoWriMo y la verdad es que no sé muy bien como se me va a dar, o qué esperar de esta experiencia, pero la cuestión es intentarlo y si no se consigue llegar a las 50.000 palabras, no pasa nada.
Realmente, cuando pensé en apuntarme mi idea no era la de tener que conseguir sí o sí esa cantidad de palabras, más bien era la de conseguir crear una verdadera rutina de escritura, porque muchas veces me la consigo crear pero lo mismo me acaba durando tan solo dos semanas, a lo sumo tres, pero nunca he conseguido estar un mes entero con una rutina. Así que para terminar el año espero que ya consiga esa rutina y espero de verdad que el NaNoWriMo me sirva de ello y si ya encima consigo escribir una novela entera o casi una novela en un mes pues estaré más feliz que una perdiz.
De momento durante este mes voy a estar preparando bien todo lo que pueda necesitar de la novela a la hora de escribir y así el 1 de noviembre empezar bien y con las pilas cargadas y eso sí con muchas ganas, sobre todo porque tengo unos compañeros de NaNoWriMo con quienes compartir esta experiencia que son lo mejor.

 

Eva Tejedor

Este va a ser mi cuarto Nanowrimo y, espero, el primero que acabe. Los otros tres no pude terminarlos. Por cuestiones de tiempo, familia o trabajo acababa dejándolo a mitad de reto.
Este año tengo más tiempo libre y el proyecto más definido así que tengo más esperanzas de terminarlo. ¿Cuál va a ser mi proyecto? Al principio iba a ser solo el borrador para mi siguiente historia, una nueva parte para la saga Comunidad Mágica vs La Orden, pero he decidido a última hora añadir algo más. El reto son cincuenta mil palabras y con ese borrador no va a llegarme porque yo soy de escribir novela corta, por mucho que intente lo contrario. Así que voy a hacer dos borradores en vez de uno. El otro borrador que voy a escribir va a ser un spin-off del primer borrador, contando la historia de sus protagonistas años antes y en otro contexto diferente. Y, posiblemente, va a ser un genero distinto a la otra también.
La primera va a ser más de acción y fantasía urbana y la segunda va a ser más… fantasía urbana y romance sobrenatural. Si, eso se ajustaría más.
El Nanowrimo es una experiencia muy divertida, siempre que no te lo tomes a la tremenda y sepas adaptarte y adaptarlo a tu tiempo y tus posibilidades. Hay quien se agobia y es normal. No siempre vas a encontrar horas para escribir las palabras necesarias al día para llegar.
Pero esto debe ser divertido. Debe ser un juego y algo que haces para ayudarte a mejorar como escritor. Y si no haces esto para divertirte y para retarte a ti mismo, lo estás haciendo mal.
No pienses en las cincuenta mil palabras. Piensa en coger una rutina de escritura. Piensa en acabar un borrador o una escaleta o un relato largo. Piensa en aprender a perfilar mejor tus tramas y personajes.
Consiguiendo cualquiera de esas cosas ya has ganado en este Nanowrimo.

María Abella

¡El NaNoWriMo! ¡El famoso reto del que todos los escritores han oído hablar!
Empezaré admitiendo que, para mí, el NaNo ha sido siempre una descomunal proeza que he admirado desde la distancia, asombrándome con la constancia y la férrea determinación de esos autores que, llegado el 1 de noviembre, se embarcan en la titánica aventura de sumar la nada despreciable cantidad de 50000 palabras en un solo mes.
La idea me resultaba tentadora (y tan aterradora como fascinante), pero nunca me lo planteé en serio. Las clases, los entrenamientos, la familia y un largo etcétera lo hubieran hecho imposible. Este año, sin embargo, eso ha cambiado: estoy de Erasmus, con una menor carga lectiva y una nula carga deportiva. Nunca contaré con tanto tiempo para mí misma como este año. Así que me dije, ¿por qué no intentarlo?
No es la cantidad de palabras lo que me asusta. He tenido días de sacar más de 10000 en una tarde. Pero, ¿el tiempo? ¿Un solo mes? Eso implica constancia. Voluntad. Compromiso. Un horario de trabajo. Cosas que, seamos francos, yo estoy lejos de dominar.
Mi proceso de escritura siempre ha sido más explosivo e impredecible: ocho semanas sin escribir, 6000 palabras en una tarde, otro mes sin tocar mi novela, siete capítulos en cuatro días… Y esto es lo que quiero cambiar.
Me lanzaré a por el NaNoWriMo con #ProyectoSubsuelo, una distopía en cuya escaleta trabajo actualmente. Mi objetivo, sin embargo, no son las 50k: es la rutina.
Quiero aprender a sentarme día a día, a ser regular, a vadear con maestría y eficiencia los bloqueos de escritor y a acostumbrarme a la idea de que este es el oficio que elijo por placer y necesidad emocional, lo compagine con lo que lo compagine. Y el mero hecho de habérmelo propuesto en serio y estar preparándome para ello ya es todo un triunfo.
Por el camino, además, estoy consiguiendo muchas más cosas con las que no contaba, como entrar a formar parte de una nueva comunidad de autores con la que sé que creceré enormemente en muchas dimensiones, llevándome en el proceso nuevos e increíbles amigos.
Así pues, con o sin 50k, con o sin diploma, para mí el NaNo ya ha sido un éxito.

Maido Arte

Escogí no hace mucho el nombre artístico de Maido Arte porque pensé que encajaba perfectamente con mis dos disciplinas artísticas: el dibujo y la escritura. Escribo desde que iba al instituto (y ya he terminado de estudiar la carrera de Matemáticas y llevo tres años trabajando), y aunque he pasado muchas temporadas de parón, la escritura siempre vuelve a mí en algún momento. Es mi boomerang personal.
¿El reto de NaNoWriMo? Primera vez contra él. La motivación para verme capaz de, al menos, plantarle cara, es esta: en julio de este año conseguí escribir una historia corta para un regalo especial en el cumpleaños de una amiga. Había tardado cuatro meses, pero es que la “historia corta” acabó teniendo alrededor de 47.000 palabras. Mientras hacía esto, inspirada de aquí para allá, me lanzaba a escribir otras cosas: en resumen, sobrepasé la cantidad del NaNoWriMo sin ni tan siquiera proponérmelo.
En ese momento, decidí que en noviembre intentaría dar un paso más allá. Sé que la fórmula que me funciona es la de complementar una “historia corta” (mis “historias cortas” sobrepasan las 100 páginas) con otros relatos breves que van surgiendo, asi que seguramente me adapte el reto de esta forma. Para mí, lo importante es conseguir esa constancia que personalmente tanto me falta. Si al final no son todas las palabras y son menos, o si, en lugar de centrarme en una sola historia, me centro en otro tipo de relatos… si lo logro así, la manera de hacerlo será lo menos relevante.

Sergio Mesa

Pues este es el tercer año que voy a meterme en este lío y creo que es la primera vez que tengo alguna oportunidad de completar el reto de las 50k palabras. Las veces anteriores fueron un desastre: no estaba preparado, ni me hacía una idea de lo duro que es el NaNoWriMo. La ignorancia es atrevida, dicen. Y dicen bien.
Este año tengo una buena rutina de trabajo previa al evento, un concepto mucho más claro de dónde me voy a meter y un proyecto sólido. Pero sobretodo, y para mí ahí está la clave, tengo muy claro que lo que voy a escribir es un primer borrador, ni más ni menos. El año pasado mi editor interior me la jugó y apenas conseguí llegar a las 20k palabras porque me empeñaba en revisar lo anterior, no avanzaba y acabé frustrado. Esta vez voy a seguir mi escaleta guarreando las páginas sin piedad, ya habrá tiempo de pulirlo para el segundo borrador.
El proyecto que tengo entre manos es una historia paralela de lo que intenté escribir el año pasado. Lleva el título provisional de “Ya sólo cenizas” y es una historia sobre un apocalipsis bíblico, en el que La Hueste y la Legión se liaron a tortas cuando sonaron Las Trompetas del Fin de los Días en el año 2000. Diez años después no está muy claro quién ha ganado, pero sí quién a perdido: la humanidad. El protagonista es un soldado, que justo cuando empieza la novela está más jodido de lo habitual porque se cumplen cinco años de que su marido murió en medio del conflicto. Descubrirá cosas por casualidad, hará cosas a posta, conocerá gente, conocerá no-gente y a lo mejor salva el mundo, al menos el suyo.
Deseadnos suerte, que la vamos a necesitar.

Lluvia López

¡¡Holi, holi, holi!! Me llamo Lluvia H. López, soy escritora de nacimiento, pero sólo llevo unos meses compartiendo mis paranoias literarias. Este año voy a participar por primera vez en el NaNoWriMo ^^ No lo conocía y me ha parecido un reto muy interesante y con el que realmente creo que se puede aprender muchísimo. No tengo experiencia con él, pero, a todo el que esté dudando si hacerlo o no, le animaría a intentarlo.
Recordad; el NO ya lo tenéis. ¡Dadle caña e id a por el SÍ!
El reto, tiene una página web propia que me tiene enamorada, ya que ofrece un montón de recursos maravillosos para escritores, y que, nos pueden valer perfectamente para otros proyectos. Respecto a la preparación para este reto, mi consejo es que el mes de antes penséis bien y estructuréis un poco la novela (cosa que yo no he podido hacer por falta de tiempo XD (Consejos vendo, para mí no tengo) En cuanto a mi idea, tengo la intención de trabajar en un proyecto que he bautizado como Proyecto Humo, que en mi cabeza es una novela de terror y suspense sobrenatural con toques policíacos. Esta idea surgió de un microcuento que tengo perdido entre muchos papeles y que he escrito para este mes de Octubre, por aquello de la “Spooky Season”. Para despedirme y como reflexión, quiero mencionar el tema de los objetivos. Mi objetivo principal, es aprender, y el segundo, disfrutar. Si alguien me pregunta si creo que lograré terminar el reto, lo único que puedo responder de momento es que lo intentaré, pero, si no lo consigo, estaré igualmente contenta de habérmelo tomado en serio y haber participado. Además, todo lo que avancemos con nuestros proyectos, bienvenido sea. Aprender, avanzar y disfrutar de los momentos de escritura es lo importante para mí en este NaNoWriMo 2019.

Aritz P. Berra

 

Me lancé al reto del Nanowrimo hace dos años. Entonces tenía un trabajo con turnos cambiantes, por lo que era muy difícil para mí tener una rutina de escritura. Al no lograr aquello, iba dejando mi
proyecto de novela a un lado. Con el Nano empecé a “obligarme” a sentarme a escribir a diario, aunque fuera a horas distintas. Además, al hacer pública mi participación sentí esa autoexigencia de llevarlo a cabo. Fue un mes muy intenso, pero logré terminarlo. Si este año te vas a animar a participar te quiero recomendar tres cosas muy sencillas. Utiliza lo que queda de mes para tener una idea aproximada de sobre lo que quieres escribir, ya seas escritor de brújula o de mapa. Si tienes unas pequeñas pistas sobre por donde quieres llevar tu proyecto (aunque luego durante la escritura las cambies) será más difícil que te bloquees. Pero no nos vamos a engañar. Es muy posible que, aunque tengas la idea y el ánimo, algún día te bloquees y no escribas casi nada.
Mi segundo consejo es que no reescribas nada. Tras el nano ya tendrás tiempo de corregir, cambiar y reescribir. Déjate llevar y escribe lo que se te ocurra en el momento. Hay veces que las ideas más acertadas y los pasajes más interesantes vienen de la inspiración y no de la planificación.
Y por último, si no tienes una rutina de escribir a diario, te recomiendo que empieces a escribir al menos un poco cada día desde la semana anterior. Así, en cuanto arranque noviembre ya estarás más
preparado para escribir a diario. Y disfruta. Comparte tus logros y siente que vas avanzando. Puede que no llegues a lograrlo, pero lo habrás intentado y tendrás parte de tu proyecto ya escrito.
¡Ánimo y a escribir!

Eduardo Norte

Mi primer Nanowrimo fue en 2015, y antes de eso, yo era incapaz de terminar una novela. Por inseguridad, por falta de constancia, lo que fuera. Tenía muchos proyectos empezados pero ninguno terminado. Creo que es algo que le pasa a mucha gente, que siente que no acaban cosas, y que por tanto, no son escritores de verdad. Al menos, yo me sentía así. Con el nanowrimo se te quita un poco la tontería. El objetivo es terminar una novela, de 50.000 palabras, en un mes. Da igual si es una novela buena o no, si tiene sentido o no, la cosa es tenerla terminada. Así que cuando te pones a escribir, día a día, durante un mes, no te paras a pensar si lo que estás escribiendo es bueno o no. Te centras en contar una historia, y en terminarla. Lo que esté mal, ya lo arreglarás más tarde. Acabar el nanowrimo ese 2015 me ayudó a seguir escribiendo y aprendiendo, y después de esa, vinieron muchas más novelas. Mejores o peores, daba igual. A mí me ayudó a coger un hábito de escritura diaria, y aprender a terminar cosas. Si no hubiera participado, igual todavía estaría empezando proyectos sin acabar ninguno, así que siempre le estaré agradecido al nano por eso. Animaría a participar en el nano a todos los escritores del mundo, pero especialmente a aquellos que están empezando. Coged el toro por los cuernos y a escribir, sin pensar en si es bueno o malo, si lo podréis publicar o no. Centraos en acabar, en superaros, y en escribir todos los días. Ya veréis como vale la pena.

Marina Tena Tena

Hace cinco años que conozco el NaNoWriMo y que participio, aunque hay años que puedo dedicarle ese tiempo y años que la vida me lo pone más difícil. El primer año iba a muy buen ritmo pero por temas personales no pude participar la última semana. ¡Aún recuerdo la frustración de casi lograrlo y ver como se me escapaba! Pero al año siguiente lo compensé con una historia que acaba de salir publicada: Canción de sal. Es verdad que hay veces que lo que sale no merece la pena ni siquiera corregirlo, pero creo que ayuda a coger constancia y a mejorar la capacidad de pasarnos horas escribiendo. Aunque sé que no es para todo el mundo, a mí me funciona muy bien y recomiendo mucho intentarlo.

Pilkunnussita

Antes de intentarlo yo misma, había oído muchísimas cosas sobre el NaNoWriMo, la mayoría relacionadas con lo durísimo que es. Y como no soy una persona muy dada a sobresforzarse no me decidí a ponerme con ello hasta 2018. No es para tanto, de verdad. Conseguí escribir más de los 50K exigidos (creo que llegué a 75K) en los treinta días sin mucho disgusto. La clave es planificar. No tanto la historia que quieres contar, aunque viene bien tenerla mascada antes de empezar, sino cuándo podrás dedicarle un rato. ¿Qué tienes el domingo libre? Genial: pasa de las 1700 palabras ese día porque quizá el lunes por hache o por be no logres sacar más de cien. O ninguna. Otra cosa que aprendí por las malas es que es vital que te olvides de revisar. Nada de releer lo del día anterior para corregir un poco. Eso después. Tú sigue, sin mirar atrás. Y si te atascas en una escena, como me pasó un par de veces, salta a otra. Ya habrá tiempo de ordenar el caos y de fijarse en las repeticiones o en las erratas. No hace falta ser mapa para conseguir un buen NaNo (yo no lo fui), pero sí que merece la pena tener unos básicos afianzados: ¿quiénes son los personajes y qué los motiva? ¿Cómo es tu wordbuilding? Y, como apunte muy personal: si empiezas la historia un poquito antes (que los comienzos sabemos que cuestan), mejor que mejor. Ya tendrás claro el estilo y el narrador y podrás centrarte en desarrollar la trama.

Alicia Pérez Gil

He terminado tres veces el Nanowrimo y las tres veces la sensación ha sido de auténtico triunfo. Acabar una novela, o cualquier tipo de proyecto literario, no es fácil, así que poner la palabra «fin» en un documento siempre motiva. Sobre todo cuando además te dan stickers y diplomas. Parece una tontería, pero el reconocimiento externo siempre ayuda. Incluso una cosa tan tonta como una pegatina virtual te anima a darle más valor a lo conseguido. Yo creo que hay que tomarse el Nano como un juego y como un compromiso a la vez. Sin darle demasiada importancia a lo que escribes. El objetivo, en las tres ocasiones en que lo he terminado, ha sido hacerme con un borrador con el que poder trabajar después. Así me he quitado la presión de tener que llegar al 1 de diciembre con el siguiente Quijote debajo del brazo. De modo que, si tuviera que dar unos consejos a escritoras que se enfrentan al Nano por primera vez o que tienen miedo de hacerlo porque no lo han conseguido antes, serían estos: diviértete, no pretendas realizar una obra de gran calidad y piensa en esta experiencia como una inversión para los siguientes meses.

Cata Kaoe

Conocí el desafío Nanowrimo gracias a un post de una amiga en Facebook en octubre de 2017, solo dos días antes de que comenzara. Pocos días antes se me había ocurrido una idea para una historia y pensé que sería buena idea intentar escribirla, a pesar de que jamás había hecho relatos de más de cuatro páginas de extensión. Sin embargo me desafié a participar.
Al comienzo partí lento y me fui atrasando con las metas diarias, pero con los días fui agarrando el ritmo y mucho entusiasmo con mi historia hasta el punto de llegar a obsesionarme con escribir cada vez más. No me detenía a corregir o editar, ni me preocupaba de que estuviera “lindo” sino más bien, de que transmitiera lo que quería relatar y llegar al final, que me tenía muy intrigada.
Conseguí llegar a la meta de 50K antes de que terminara noviembre y el borrador final de la novela lo terminé unas dos semanas después, quedando muy conforme y feliz. Ese borrador, luego se transformó en mi primer libro: “No me conoces, pero soy tu mejor amigo” una novela de romance juvenil que luego de editar, publiqué con mucho éxito en la plataforma Wattpad, donde además ganó los premios Wattys 2018 y que luego interesó a la editorial Penguin Random House, quienes me acaban de publicar en físico, este mes bajo el sello Alfaguara.

Me sumo a NaNoWriMo 2019 (Consejos y recomendaciones)

2 comentarios en “Me sumo a NaNoWriMo 2019 (Consejos y recomendaciones)

    • 11/10/2019 a las 18:15
      Permalink

      ¡Muchísimas gracias! Sí que es un reto complicado, pero se puede hacer, al menos, nunca se pierde nada por intentarlo.
      ¡Un saludo!

      Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Responsable: David Cristo Orell (Autor) Finalidad: enviarte toda la información que considere interesante para ti, sin quemarte con publicidad a saco Consentimiento: dime que estás de acuerdo XD Destinatarios: Para gestionar el boletín mensual, los datos se envían a Mailchimp, una empresa de reconocida reputación, que cumple con todas y cada una de las políticas de protección de datos y seguridad vigentes. El suscriptor puede darse de baja de esa lista de correo en cualquier momento pinchando en el enlace que viene en el pie de cada correo. Si quieres conocer la política de protección de datos de Mailchimp, puedes consultarlas aquí. Al realizar comentarios en cualquiera de los formularios de la página web, los datos se envían a Hostalia. Puedes consultar la política de privacidad de Hostalia en este mismo enlace. Derechos: tienes pleno derecho en cualquier momento a solicitar el acceso a los datos personales, rectificación o eliminación, a solicitar la limitación de su tratamientos y a la portabilidad de datos desde nuestra BBDD, pidiéndomelo con un correo electrónico a la siguiente dirección: dorell82@gmail.com

Follow

Get the latest posts delivered to your mailbox:

A %d blogueros les gusta esto: